lunes, 13 de agosto de 2012

More than this 2.31


Una carcajada salió de mi garganta.

-          ¡Zayn! –me quejé intentando quitar la bolsa de mi pie.

-          Si queda muy bien –dijo él imitando mi voz mientras la mantenía sujeta. Volví a reír con fuerza.

-          Es la nueva moda para los cojos –dije mientras forcejeaba con él.

-          ¿Quieres saber cómo se siente un cojo con una bolsa en el pie duchándose? –preguntó serio.

-          No –negué efusivamente. Una sonrisa torcida apareció en sus labios.- Ni se te ocurra.

Agarró mis piernas con un brazo y rodeó mi cintura con el otro, se levantó de la cama pero por no poder apoyar uno de sus pies se inestabilizó haciendo que cayésemos otra vez sobre la cama. Nuestras risas se mezclaban.

-          Señor Capitán ¿qué avista a babor? –bromeé cambiando mi voz. Soltó una carcajada.

-          Cuando quieras vamos a comprarte nuevos zapatos –dijo incorporándose un poco para quitar la bolsa de mi pie. Me reí y le atraje un poco hacia mí. Se volvió a tumbar a mi lado quedando a pocos centímetros. Elevé una mana y acaricié su cuello despacio.

-          Y dime ¿qué aguas surca? ¿dulces? ¿saladas? –él sonrió y se acercó tanto a mi boca que rozaba mis labios.

-          Aguas españolas –susurró en ellos para después separarse y lanzarse contra mi cuello. Mordió mi piel con cuidado pero lo suficiente para dejar la marca de su dentadura. Grité débilmente mientras reía y pegaba en su espalda. Giré para quedar sentada encima suya y deshacerme de su sutil agarre.

-          Lleva usted mucha ropa ¿no? –preguntó contando las camisetas que llevaba puestas. Me reí.- Un jersey y dos camisetas, poca cosa para estar en una casa.

-          A otros sin embargo les falta ropa –dije mirando su torso desnudo por la reciente ducha. Se incorporó para quedar sentado debajo de mí.

-          Deberíamos estar en igualdad de condiciones –dijo. Retiré su pelo hacia atrás ya que aún estaba húmedo y caía sobre su frente.

-          Corre a por ¿dos camisetas y un jersey? –bromeé. Él besó mi barbilla y fue bajando en línea recta por mi cuello. Abrazó mi cintura con sus brazos y me pegó totalmente a su cuerpo.

-          ¿Sabes lo que significa reposo absoluto durante dos días? –pregunté.

-          ¿Sabes lo que es compartir cama con una chica como tú y que además sea tu novia? –dijo separándose de mi cuello para mirarme.

Mis ganas de besarle fueron más fuertes que yo así que me lancé a su boca. Él sonrió sobre mis labios y abrió su boca para dejar que nuestras lenguas se encontrasen. Subí mis manos a su nuca haciendo nuestro beso aún más profundo. Sus manos subieron por mis muslos separando un poco mis camisetas para introducirse por mi espalda. Un escalofrío la recorrió al contacto para que seguidamente una oleada de calor me invadiera. Me separé de sus labios un segundo para deshacerme de mi jersey.

-          Chicos vamos a ¡Ey ey ey! –exclamó Niall después de abrir la puerta. Tapó sus ojos con una mano.

Me levanté rápidamente notando como mis mejillas ardían.

-          Tío llama a la puerta –dijo Zayn.

-          ¿Puedo? –preguntó haciendo amago de quitar sus manos de la cara.

-          Sí Niall, puedes –contestó mi novio.

-          Bien –dijo relajándose.

Me senté sobre la cama y Zayn me miró, evitaba reírse y yo quise golpear su brazo.

-          Hemos decidido salir esta noche a tomar algo en algún pub, ¿vosotros…?

-          Reposo absoluto durante dos días –contestó Zayn haciendo una mueca.

-          Ya –se rió Niall alternando su mirada en uno y en otro. Revoleé mi mirada.- Y supongo que tú te querrás quedar con él.

-          Supones bien –contesté.

-          Voy a avisar –dijo saliendo por la puerta.

Resoplé y me recosté sobre la cama. Zayn soltó una carcajada apartando un mechón de pelo de mi cara.

-          Da gracias a que haya sido Niall y no ninguno de mis primos –le dije.

-          ¿Me pegarían? –dijo fingiendo asombro. Le lancé una mirada asesina.

-          Louis no nos volvería a mirar a la cara y Liam posiblemente me haría meter en un convento –Otra carcajada salió de su garganta ahora más fuerte.

-          Que exagerada eres –me dijo acercándose a mi boca. Besó mis labios levemente.

-          ¿Exagerada? Ya me dirías si…

Sus labios cortaron mis palabras ahora de forma más firme. Quise terminar mi frase separándome pero el deseo de sus labios, su sabor, sus besos era más fuerte. Solté una leve risa al notar cosquillas por el roce de su mano sobre mi vientre. Él deslizó la mano hacia mis piernas poniéndolas sobre las suyas sin dejar de besarme. Jugamos con nuestras lenguas mientras yo me acercaba más a él y él apretaba más mi cuerpo contra el suyo.

Con un rápido movimiento se deshizo de otra de mis camisetas y comenzó a besar mi cuello mientras mis manos jugaban con los músculos de su torso desnudo. Solté un leve gemido al notar su cálida lengua en mi lóbulo para después notar sus dientes apretándolo con cuidado.

-          Aviso que estoy aquí, voy a abrir, contaré hasta tres para hacerlo –era la voz de Niall al otro lado de la puerta. Me reí mientras Zayn se dejaba caer en la cama soltando un suspiro.

-          Pasa –le dije.

-          Bien, creo que ha sido buena idea –dijo el rubio riendo.- Vamos a vestirnos y demás, dentro de una media hora nos iremos y hemos pensado que ya que no podéis venir y según Liam, Zayn no podrá salir ningún día –Zayn asintió suspirando.- hemos alquilado algunas películas.

-          Gracias rubio, de todas formas creo que debe descansar bien –dije revolviendo el pelo de mi chico. Él sacudió su cabeza peinándose otra vez y me reí acompañada de Niall.

-          No os aburráis demasiado –dijo casi fuera.

-          Con ella imposible –contestó Zayn tirándose contra mi cuello otra vez. Solté una carcajada por las cosquillas y conseguí salir de su fino agarre entrando rápidamente en el baño.

Alargué mi ducha suponiendo que los demás ya se habrían ido cuando saliese. Me sequé un poco con tranquilidad y salí a la habitación enrollada en una toalla.

-          ¿Se han ido ya? –pregunté rebuscando en el armario algo de ropa.

-          Sí y estoy hambriento, podríamos bajar a cenar algo.

-          Vale, deja que me vista antes –dije besando sus labios fugazmente para volver al baño a ponerme algo de ropa.

Cuando salí él ya estaba en el salón.

-          Zayn ¿qué haces? Te podrías haber caído. –le regañé.

-          Estoy bien ____, puedo bajar unas escaleras solo –se defendió.

-          No es cierto, tienes una fractura y eso significa que no deberías si quiera moverte.

-          ¿Alguna vez has tenido una?

-          No pero…

-          Yo tampoco –me cortó.- Y puedo moverme así que está todo bien. –Hice una mueca.- ¿Ahora qué?

-          Mañana iremos al médico –Zayn revoleó los ojos.- Cariño no es normal que estés tan bien si tienes una fractura.

-          Está bien, mañana iremos –aceptó él. Sonreí satisfecha besando su mejilla. Él tiró de mí tirándome sobre el sofá donde se sentaba y poniendo en marcha una de las películas.

Después de comer algo nos relajamos sobre el sofá y él no tardo en quedarse completamente dormido.


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Siento de veras el retraso pero me fui de vacaciones y no pude subir antes. Subiré muy pronto y el final está a un par de capítulos. Os quiero lectoras mías :3

jueves, 2 de agosto de 2012

More than this 2.30


Subí las escaleras despacio para no derramar nada de la comida y abrí con cuidado la puerta de la habitación. Él aún seguía durmiendo, debía estar agotado.

Saqué mi libro del bolso y me acomodé en la cama, a su lado.

-          No tienes que estar aquí todo el día –dijo él con voz ronca. Le miré y su expresión mostraba dolor.

-          ¿Estás bien? –pregunté soltando el libro para acariciar su pelo despeinado. Asintió sin abrir los ojos pero no era muy convincente, seguramente le dolería bastante el pie.

Me bajé de la cama y cogí la caja de calmantes que había comprado. Me acerqué por el otro lado y me senté en  el poco espacio que dejaba Zayn en su lado de la cama.

-          Esto te vendrá bien –le dije. Él abrió los ojos mostrándome un tono rojizo en lo que debería ser blanco. Me asusté un poco pero supuse que era algo normal por el dolor. Me miró directamente y le mostré una pequeña sonrisa para relajarle.

-          ¿Qué es? –preguntó costosamente.

-          Bajé antes a la farmacia con Louis, hará que te deje de doler, o al menos lo calmará –le contesté mientras sacaba una pastilla.- Incorpórate un poco.

Él obedeció pero con cada movimiento ponía una mueca de dolor en la cara. Le hubiese venido mejor haber tomado una pastilla antes.

Le acerqué la pastilla con un poco de agua y la tragó.

-          En media hora no sentirás apenas dolor –le dije y él sonrió cuidadosamente.

-          Gracias –dijo casi inaudible. Pasé mi mano por su frente retirando su pelo hacia atrás y sintiendo su piel acalorada.

-          ¿Tienes fiebre? –pregunté y él encogió sus hombros. Acerqué mi frente a la suya hasta apoyarla en ella.- Un poco solo –dije separándome.- La pastilla también la bajará.

-          ¿Segura que sólo un poco? –preguntó con su cansada voz. Fruncí el ceño y volví a acercarme a su frente. Entonces él apoyó una de sus manos en mi cuello y se estiró un poco para besarme. Sonreí sobre sus labios y acaricié su pelo.

-          Estarás bien pronto –le dije sin separarme a penas. Volví a besarle dulcemente y me separé.

-          Ve abajo un rato y diviértete, yo estaré bien –me dijo profundizando su mirada en la mía.

-          Pero –intenté quejarme, no me parecía justo dejarle solo.

-          Pero nada, además a mí me vendrá bien descansar y reconoce que tú no paras quieta –dijo todo lo divertido que podía en ese momento. Sonreí y volví a besarle cortamente.

-          Cualquier cosa llámame –le dije antes de salir de allí.

Me dejé caer sobre uno de los sillones al lado de Liam.

-          ¿Qué tal está? –preguntó él.

-          Muy cansado y tiene un poco de fiebre –contesté.

-          Voy a subir a verle –dijo Angela saltando del sillón.

-          Mejor espera un rato, acaba de tomarse una de las pastillas y aún no le habrá hecho efecto –ella retrocedió lentamente y se sentó otra vez.

-          ¿Y qué hacemos hoy? –preguntó Kat.

-          La tormenta ya ha pasado, podemos ir a ver un poco esto –propuso Liam.

-          Perfecto –contestó Louis emocionado.

-          Yo hago de guía –dijo Niall orgulloso.

-          Pero ¿y Zayn? –todas las miradas fueron a Harry.

-          Yo me quedaré con él, vosotros ir, ya me enseñaréis esto otro día –dije yo.

-          ¿Segura? –me preguntó Liam.- Puedo quedarme contigo si quieres.

-          No, no, tranquilo, estaré bien –le aseguré.

-          Te aburrirás –se quejó Angela y yo me reí.

-          Tengo música, películas, un libro y un enfermo al que cuidar ¿qué más puedo pedir? –dije riendo y ellos me acompañaron.

Después de un rato todos salieron de la casa. Decidí ver un rato la televisión ya que no quería molestar a Zayn, seguramente estaría dormido. Mi móvil sonó, era un mensaje de whatsapp.

Tengo calmantes, agua y un sándwich más duro que una piedra ¿qué te parece el plan?

Me reí y me dirigí a la cocina. Cogí unas cuantas cosas para comer, unos refrescos y subí a la habitación.

-          Creí que me habías abandonado –dijo con una sonrisa en su cara. Tiré todo sobre la cama y rápidamente él cogió una bolsa de patatas.

-          ¿Cuánto dices que llevas sin comer? –le pregunté riendo.

Dio suaves golpes sobre la cama para que me sentase a su lado y cuando lo hice tiró de mi brazo para acercarme hacia él. Estaba claro que la pastilla había hecho su efecto. Apoyó su otra mano en mi cintura y juntó nuestros labios. Mordió suavemente mi labio inferior lo que hizo que mi boca se abriera un poco más dando paso a su lengua. Deslizó su mano desde mi cintura hasta mi muslo para acercarme más hacia él. El beso se volvió más apasionado y mi falta de aire ya era notable por lo que me separé.

-          Creí que necesitabas comer –le dije con mi voz bastante irregular mientras dejaba besos mojados por mi cuello.

-          Sí, necesitaba comerte a ti –contestó y una risita salió directa de mi garganta.

Busqué su boca y le besé mientras mi mano agarraba un poco de su pelo.

-          ¿Qué tal la fiebre? –pregunté separándome y pasando mi mano ahora por su frente. Dudé un segundo.

-          Mejor, creo –contestó. Fruncí el ceño y puse mi otra mano sobre mi frente.

-          De eso nada –susurré. La temperatura seguía igual o quizás más alta pero él le quitó importancia.

Jugamos un rato con la comida mientras unas cuantas canciones sonaban en el reproductor de la planta baja. Le obligué a que se tomase otra pastilla ya que habían pasado más de seis horas desde la primera y poco después llegaron los chicos.

Bajé al salón a reunirme con ellos y fueron subiendo uno tras otro para entretenerle un rato. Pronto era plena noche y todos, Zayn en mayor parte, necesitábamos descansar, aunque mi día bastante tranquilo me había dejado más despierta de lo habitual.

Preparé chocolate bien caliente y salí al balcón de la planta superior envuelta en una manta dejando que un largo suspiro saliese de mi boca.

Alguien carraspeó su garganta detrás de mí. Me giré, era Harry.

-          ¿Puedo? –preguntó al sofá individual que se situaba justo a mi lado. Asentí con la cabeza y sonreí levemente.- Parece que está mejor.

-          Sí –contesté sonriendo.

-          Y tú también –añadió y fijé mi mirada en la suya.

-          Deberíamos hablar –resonaron nuestras voces al unísono. Me reí y le dejé comenzar.

-          Quiero avisarte de que mañana hablaré con Zayn, le voy a contar lo que hice y a disculparme claro –bajó su mirada.

-          Me parece bien –le dije revolviendo un poco su pelo y volvió a subir su mirada.- ¿Quieres? –ofrecí mi taza pero él negó.

-          Aún hay más –asentí.- Siento haberte hecho esto, otra vez –dijo revoleando sus ojos y yo me reí.- No lo volveré a hacer, somos mejores amigos que nada, es mejor así. –Parecía hablar solo, autoconvenciéndose de ello.

-          Me parece bien, otra vez. –Se rió.- Ven anda –dije incorporándome para abrazarle.

Me sentía bien, esto debía ser así y me alegraba que lo entendiese. Aunque me hubiese mentido, siendo estas palabras mayores para lo que había hecho, lo prefería así. Amigos, como siempre habíamos sido, era perfecto.



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Espero que os guste, ya falta muy poquito para que acabe, gracias por leerla, os adoro.

jueves, 26 de julio de 2012

More than this 2.29


Salí del coche lanzándome a los brazos de Liam. Él me apretó con fuerza contra sí mismo. No decía nada, sólo acariciaba mi pelo dejándome llorar sobre su abrazo.

Louis apareció por detrás rodeándome con sus brazos también y besando mi mejilla.

-          Ya está pequeña, todo va a estar bien –me dijo.

-          Angela me ha dicho que está contigo, que te quiere y que todo saldrá bien –me dijo Liam separándose un poco de mí.- No ha podido venir porque sólo había tres plazas en el coche.

Busqué con mi mirada borrosa a causa de las lágrimas a aquella tercera persona. Sabía quién era. Entonces por fin encontré su mirada. Estaba parado a un par de metros frente a mí. Sonreí amargamente bajando mi mirada y pronto sus brazos cubrían por completo mi cuerpo.

Lloraba ahora más que antes y sabía por qué era. No solo echaba de menos a Zayn y pensar que había una pequeña posibilidad de que le echase mucho más de menos en unos días, sino que también había echado de menos esto, los abrazos de mi mejor amigo.

Me cobijé en su pecho dejando que las lágrimas saliesen de mis ojos. Me sentía protegida como siempre que estaba con Harry.

-          Él va a estar bien –dijo y yo levanté un segundo mi mirada.

Retiró unas cuantas lágrimas de mi cara y sonrió levemente.

-          Lo siento –dijo. Por primera vez lo sentía de verdad, sentía que esas son simples palabras eran sinceras.- ¿Por qué siempre eres tú la que me confunde para después abrirme los ojos? –solté una pequeña risa inevitablemente.

-          ¿Amigos como siempre? –sonrió ahora él.

-          Mejores amigos, ya lo sabes –le apreté contra mí mientras me volvía a esconder en su pecho.

Entramos por fin en el aeropuerto. Me separé un poco de mis amigos y me senté pesadamente sobre un asiento, Liam se colocó a mi lado en silencio. Era lo que necesitaba, apoyo, pero también poder estar calmada, sin nadie interrumpiendo mis pensamientos.

Pasaron unos minutos cuando Harry se acercó a nosotros. Levanté mi mirada encontrándola con la suya, tenía algo que decir.

-          Acaban de informar de que han abierto el avión por fin y van a ir saliendo los pasajeros lentamente –asentí intentando ocultar mi nerviosismo y mi miedo. Harry me tendió una mano para levantarme y caminar hacia la puerta a esperar.

Mis ojos estaban inundados en lágrimas pero evitaba soltarlas. La pequeña espera se me hizo eterna hasta que las puertas se abrieron. Primero sacaron a tres pasajeros en camillas, quienes estaban inconscientes. Intenté mirar por allí para ver si Zayn era uno de ellos. Con miedo me acerqué un poco pero no me dejaron ver nada así que tuve que esperar a que con la mayor suerte del mundo Zayn saliese por esa puerta.

Agarré todo el aire que pude mirando las caras a cada pasajero que salía. Me fijé en todos ellos, algunos lloraban, a otros se les notaba el miedo en sus rostros, otros salían aliviados por estar vivos y luego estaba él. Sí, era él. Zayn. Pasaba su brazo por encima del hombro de un hombre de unos cuarenta años mientras hablaba bastante tranquilo con él.

Una sonrisa se dibujó en mi cara y sentí que mi corazón explotaría. Varias lágrimas ahora de felicidad cayeron por mi rostro y corrí hacia él. Él me miró y sólo se quedó quieto sonriendo. Esa sonrisa que me causaba la mayor paz y el mayor placer del mundo.

Me tiré a sus brazos y le apreté contra mí pero entonces él se desestabilizó un poco agarrándome con una mano por la espalda y apoyando la otra en el hombre que había salido con él.

-          ¡Ay! –exclamó.

Me separé un poco para mirarle y bajó su mirada a sus pies. Uno de ellos, el izquierdo, lo llevaba vendado.

-          Tengo una fractura –abrí los ojos.

-          Lo siento cariño –le dije.

-          No te preocupes –dijo para acercarse a abrazarme ahora con más cuidado. Buscó mi mirada y acercó con cuidado sus labios a los míos.- Te quiero.

-     Te quiero -respondí para volver a besarle.Le ayudé a sentarse en uno de los asientos de la sala del aeropuerto y todos los demás nos acompañaron.

Estuvimos un rato mientras él nos explicaba lo que había pasado para luego volver por fin a la casa de Niall.

-          Me ha dicho el médico que iba en el vuelo que debo estar dos días en total reposo –me informó tumbado ya en la cama de la habitación.

-          ¿No deberíamos ir a un hospital a que te mirasen bien la fractura? –pregunté acariciando su cara sin dejar de mirar cada milímetro de su piel.

-          Según él no hace falta, en el avión tenían un buen servicio de urgencias y él parecía un buen médico. –Asentí.

-          ¿Te duele mucho? –pregunté haciendo una mueca.

-          Ahora menos –contestó buscando mis labios en los que una sonrisa acababa de aparecer.

-          Tuve miedo –le dije separándome un poco. Me abrazó y ocultó su cara en mi cuello, entre mi pelo. Él también lo había pasado mal, lo sabía.

-          Dije que nunca te dejaría –susurró y besó repetidas veces la fina piel situada debajo de mi oreja. Mi piel se erizó y él volvió a besar mis labios.

-          Duerme, necesitas descansar –le dije acariciando su pelo pero él hizo una mueca.

-          Te necesito a ti –presionó sus labios suaves sobre los míos.

Abrí mis ojos por la molesta luz que entraba por la ventana. Era una luz muy clara debido al reflejo que causaba el sol sobre la nieve. Miré a mi lado y Zayn seguía durmiendo así que me levanté a correr la cortina para que pudiese seguir descansando.

Me metí en la ducha y cuando salí seguía durmiendo como una marmota. Sonreí al verle y bajé a preparar algo de comer ya que era la una y media, aunque no se despertaría aún.

-          ¿Qué tal está? –me preguntó Louis que estaba en la cocina.

-          Durmiendo tranquilo –le dije y sonrió.

-          ¿No va a bajar al hospital?

-          No quiere, posiblemente baje yo para comprar algún calmante o algo –dije.

-          ¿En taxi? –me encogí de hombros.

-          Volando –se rió.

-          Voy contigo a ver si te nos pierdes –dijo divertido.

-          Louis, me llevan –le contesté.

-          Da igual, así salgo un poco –me reí.

Llamamos a un taxi y en apenas un cuarto de hora había llegado a la casa. Entré en la farmacia y me relajé al ver que el hombre entendía bastante. Compré unas pastillas que me recomendó y una crema para cuando el tobillo estuviese en mejor estado.

Volvimos a casa y preparé algo de comer, debía estar hambriento y no podría bajar al salón.

Cuando volví a la habitación aún dormía como si no lo hubiese hecho en siglos así que dejé la comida en la mesilla y bajé sigilosamente para no despertarle.

Me dirigí a la cocina a por algo de comida para mí.

-          ¿Amigos? –era la voz de Louis. Retrocedí un poco y entorné la puerta para escuchar.

-          Ajá –asintió mi amigo.

-          ¿No harás nada?

-          No sé qué quieres que haga –contestaba él.

-          Creí que te gustaba.

-          Me gusta, pero la quiero más como amigo.

-          Así que ¿nada?

-          Exacto –concluyó.

-          Pero la has mentido entonces –replicó Louis.

-          Tío, estás pesado.

Escuché como unos pasos se acercaban hacia la puerta y me aparté un poco. Dejé que abriesen y sonreí al ver que Harry salía, me devolvió la sonrisa y se hizo a un lado para dejarme pasar. A continuación salió Louis intentando seguir interrogando a mi amigo. Suspiré dejando caer mi peso contra la encimera.



domingo, 22 de julio de 2012

More than this 2.28


La nieve inundaba el parabrisas del coche. Cada dos segundos las finas barras de plástico la retiraban pero en menos de un segundo ya se encontraba cubierto por una capa blanca que interrumpía nuestra vista en la carretera.

-          Chicos esto se está poniendo feo –dijo el tío de Niall, quien nos llevaba al aeropuerto.
-          No pasa nada, ve más despacio, salimos con tiempo –contestó Niall. Su tío disminuyó la velocidad del coche. Lo peor no era la nieve si no el viento y aún nos faltaban unos quince minutos de trayecto.

Pronto una fila de coches se podía ver cada vez más cerca, tráfico. Resoplé hundiéndome en el asiento y Niall se rió un poco.

-          Tranquila, aunque lleguemos tarde no se va a ir de allí, no puede –me intentó tranquilizar él. Llevábamos unos veinte minutos casi sin movernos, eran ya las 23.55 y yo comenzaba a desesperarme. El tío de Niall decidió poner la radio para ver si decían algo sobre la tormenta.

Sonaba una canción, luego otra y después otra. Sonó una pequeña melodía que daba la entrada a las noticias de aquel canal de radio.

Creemos que la tormenta ya está pasando, en Dublín calculamos que queden unos cinco minutos de este fuerte viento y de esta nieve pesada. En la zona norte la nieve seguirá cayendo por un tiempo más alargado mientras que en la zona sur los cielos ya se están despejando. Recuerden abrigarse y por supuesto mucho cuidado en las carreteras.

‘Pasamos ahora con el tráfico. Las carreteras de salida del centro hacia la zona norte están cortadas momentáneamente para prevenir accidentes de trágico ya que el aire sigue soplando con fuerza y, como bien ha dicho mi compañero, la nieve seguirá cayendo durante un tiempo más alargado. Sin embargo las carreteras hacia la zona sur siguen todas a su disposición. ¿Qué está pasando en el centro Tracy?

‘Estamos en pleno centro donde la tormenta parece disolverse sobre nosotros, Jay. Las carreteras de entrada están colapsadas a causa de la nieve y el tráfico se ve casi parado pero esto ya está terminando, en unos minutos las carreteras funcionarán con normalidad.

‘Esa es una noticia genial Tracy, pasemos ahora con una noticia bastante alejada de ésta. Última información allegada, por favor Paul.

‘Gracias Jay, nos encontramos en el aeropuerto de Dublín. Acabamos de presenciar como el vuelo 118 con salida desde Londres ha tenido problemas en su aterrizaje.

Mis ojos se abrieron y mi corazón se encogió. Él iba en ese vuelo.

‘Al parecer una ráfaga de viento más fuerte de lo que el piloto creía empujó al avión en pleno aterrizaje haciendo que un ala de éste, la derecha, se quebrase. El avión se inestabilizó durante unos segundos, los necesarios para que el motor derecho golpease contra el suelo produciendo un duro accidente aéreo ya en tierra.

Una presión  empujaba mi pecho quitándome cualquier fuerza para articular una sola palabra. Esperaba impaciente que siguiese hablando, que diese noticias sobre cualquier cosa del accidente.

Por ahora no estamos informados sobre la cantidad de heridos, si los hay graves e incluso si hay algún fallecido. Seguiremos informando.

-          No –susurré mientras mis ojos se inundaban lentamente en lágrimas. Niall se acercó para abrazarme. Colocó mi cabeza entre su cuello y hombro y la apretó contra sí mismo.

Mis ojos comenzaron a desbordar en lágrimas. En mi cerebro la palabra ‘no’ se repetía una y otra vez, sin causa ni fin pero lo más extraño es que mi respiración era normal. Mi cerebro no procesaba esa información, no podía, era demasiado.

Escuché la voz del tío de Niall llamando a alguien e informando de lo que ocurría. Las lágrimas seguían cayendo por mis mejillas hasta parar en la sudadera de Niall, él se limitaba a mantenerme ahí protegida entre sus brazos.

Tenía que verle, tenía que estar bien, sano y a salvo. Necesitaba eso, le necesitaba a él. Su mirada fija en la mía produciéndome todo tipo de sensaciones. Sus labios, su abrazo, sus besos, sus caricias.

Mi cuerpo comenzó a temblar un poco.

El coche comenzó a andar y yo me incorporé un poco deshaciéndome del abrazo de Niall. Él me miró para luego mirar al frente. Aparté las lágrimas de mi cara y me recompuse un poco, tenía que ser fuerte, aún no había nada dicho.

Pasaron diez minutos y por fin llegamos al aeropuerto pero no salimos del coche aún, no sabía por qué pero así nos lo indicó el tío de Niall.

Últimas noticias sobre el vuelo 118.

Escuché en la radio. Mi cuerpo se tensó y la presión se hizo más fuerte.

Estamos teniendo algunos problemas de comunicación con el interior del avión. Cualquier movimiento brusco que se haga puede causar una explosión en este así que es mejor manipular las puertas de salida lentamente. El choque del motor a ocasionado una pérdida de contacto casi total con el interior del avión por lo que las noticias sobre los pasajeros y el personal es muy escasa. Por ahora sólo sabemos que no hay ningún fallecido pero sí algunas personas inconscientes y un par de ellas en grave peligro por lo que tomaremos el control lo más rápido posible. Esperamos informarles pronto.

Se me había olvidado respirar. No era lo que yo esperaba, esperaba un simple: ‘no hay de qué preocuparse oyentes, todo está en orden’, pero no, no había sido así. Cerré mis ojos conteniendo unas cuantas lágrimas.
Miles de preguntas retumbaban en mi cabeza y cada segundo que pasaba parecía ser un año entero.

Estuvimos en el coche durante mucho tiempo, al menos a mi parecer. A penas se escuchaban palabras dentro. El tío de Niall salió fuera a llamar.

-          No te preocupes –me dijo Niall.- Ya has oído que no hay ningún fallecido y Zayn es listo, sabría qué hacer.

-          Sí Niall pero ¿y si ha perdido la consciencia? O ¿y sí es de los que está en riesgo? No se trata de que sea listo, le ha podido pasar cualquier cosa –dije dejando salir un par de lágrimas.

-          El estará bien, ya verás –dijo él acogiéndome en un cálido abrazo.

Suspiré intentando calmarme. Su tío abrió la puerta y entró en el coche frotando sus manos.

-          He hablado con tu tía y con los chicos –dijo dirigiéndose a Niall.

-          ¿Y bien?

-          Están a diez minutos de aquí, llegarán en nada –dijo.

-          ¿Qué? –pregunté.

-          Sí, cuando se enteraron de lo que pasó quisieron venir –me explicó Niall.- Así que salieron con mi tía de allí y como las carreteras ahora están abiertas y ha dejado de nevar tanto estarán aquí pronto.

Volví a suspirar cerrando mis ojos ahora.

Nos acaba de llegar algo más de información sobre el pequeño accidente del vuelo 118 en el aeropuerto de Dublín. Al parecer hay dos personas en una situación muy delicada. Una mujer embarazada de siete meses está teniendo fuertes contracciones dentro del avión debido al zarandeo de éste, agradecemos que haya un médico a bordo. Por otro lado un chico joven está corriendo un gran riesgo, no sabemos nada acerca de su identificación ya que no está consciente y viajaba solo. Por ahora, esto es todo.

Sentí que mi mundo se caía con esas palabras. ‘Un chico joven está corriendo un gran riesgo, no sabemos nada acerca de su identificación ya que no está consciente y viajaba solo’ Las lágrimas volvieron a desbordar de mis ojos.

Había una posibilidad, una bastante grande posibilidad de que ese fuera él. El avión era pequeño así que no habría mucha gente en él y poca gente dejaría viajar sólo a su hijo menor de edad.

¿Qué pasaba si era él? ¿Qué iba a hacer sin él? Otra vez perder a alguien no, no podía ser. Mi respiración era totalmente irregular. El miedo se había apoderado de mí haciendo que todo esto me resultase una completa pesadilla.




jueves, 19 de julio de 2012

More than this 2.27


-          ¿Qué tal has dormido? –me preguntó Liam al comienzo de las escaleras. Arrugué mi nariz y él frunció el ceño seguidamente.- ¿Ha pasado… -paró de hablar al ver a Harry tirado en el sofá de la planta baja. Revoleé mis ojos y me dirigí a la cocina.

Preparé un par de tazas de café para Liam y para mí, los demás tardarían en bajar por la resaca. Entonces Liam entró acompañado de Harry a la cocina.

-          Estúpido –susurré en español soltando parte de mi rabia.

-          ¿Hay café? –preguntó pasando por mi lado y agarrando una taza. No le contesté.- Te estoy hablando. Agarré mi taza y salí de la sala dirigiéndome al salón. Después de unos minutos mi paz se vio interrumpida.

-          ¿Qué ha sido eso? –miré hacia la dirección de la voz. ‘Estúpido’ me repetí para mí misma. Miré hacia la pantalla ignorándole.- ¿Estás sorda?

-          ¿Estás gilipollas? –me miró confuso.- Paso de tus tonterías –le dije levantándome. Se acercó a mí y apoyó su mano sobre mi brazo. ‘Otra vez no por dios’ pensé.

-          Vas a explicarme que te pasa –me exigió. Sus ojos se clavaron en los míos.

-          ¿Me besas y tengo que explicarte yo lo que pasa? Estás de broma ¿verdad? –giró un poco su cabeza.

-          ¿Qué? –preguntó. Me deshice de su agarre y salí de allí a toda prisa. Subí al cuarto que compartía con Kat, quien ni siquiera se encontraba allí y cogí mi móvil, eran las doce y media aún. Tenía un nuevo mensaje de hacía un par de horas. Sonreí al ver su nombre.

Mi amor el vuelo es esta noche a las 22.25, llegaré a Dublín a las 23.45 si no se retrasa. Allí estaré a la 01.00 más o menos. No me esperes despierta. Te quiero.

Pulsé el botón de responder, estaba ansiosa porque llegase ya.

Iré al aeropuerto a buscarte, estaré allí pronto para recoger tus maletas. ¿Estás con Emma? Te quiero.

Suspiré y salí de la habitación rumbo al baño para darme una ducha. Tardé al menos media hora, después me dirigí al cuarto otra vez y me puse algo cómodo ya que no saldríamos. Unos vaqueros y una sudadera con mis convers habituales.

Volví al cuarto y me tumbé a leer un rato. Como siempre, el tiempo se me pasó volando y cuando me quise dar cuenta eran las dos de la tarde. Me incorporé sobre la cama y respiré hondo antes de bajar al salón. Louis, Angela y Kat ya estaban allí, sólo faltaba Niall que seguramente se negaría rotundamente a levantarse.

Entré a la cocina ignorando el barullo de voces que se formaba en el salón. Estaba Liam allí mirando hacia la nevera.

-          ¿Qué haces? –pregunté sentándome en la encimera.

-          ¿Me ayudas con la comida? –dijo mientras miraba el contenido de una caja.

-          Claro, ¿qué preparamos? –dije acercándome a la nevera. Me enseñó un paquete medio abierto, eran unos filetes.

-          Podemos hacer esto y unas patatas fritas, no creo que tengan mucha hambre –dijo y me reí.

Nos pusimos a ello. Como no éramos ninguno grandes cocineros tardamos bastante, más de lo que habíamos imaginado. Ni siquiera a las tres habíamos terminado, después de una tanda de patatas quemadas y un filete para nada comestible conseguimos cogerle el truco y por fin a las cuatro menos diez teníamos la comida hecha.

Llevamos la comida al comedor donde la gente esperaba impaciente para comer, incluido ya Niall.

Se podía notar tensión en el ambiente entre todos nosotros excepto en Liam y Angela.  Había pequeñas miradas entre Kat y Niall, Louis estaba como perdido y claro, luego estábamos Harry y yo.

Terminamos de comer, recogimos rápido lo poco que habíamos ensuciado y algunos se volvieron a dormir. Esta vez Kat lo hizo en nuestra habitación. Yo subí a por mi móvil y bajé al salón esperando estar sola, pero mi mala suerte volvía a aparecer. Harry estaba encendiendo la chimenea.

Se giró a verme cuando aparecí por allí, quise irme pero rectifiqué, no iba a ser yo quien huyese. Me tiré sobre el sofá tecleando sobre mi móvil.

Un nuevo mensaje:
No vas a ir hasta el aeropuerto para luego volver, yo estaré bien, cuando salga hacia Mullingar te llamo ¿vale? Sí, está aquí, te echa de menos. Zayn.

Sonreí hacia la pantalla y abrí una conversación en whatsapp.

Voy a ir Zayn, deberías saberlo ya.
Vas a gastar dinero a lo tonto.
Debería venir Niall también, ninguno sabemos el camino.
¿Puedes dejar de ignorar lo que te digo?
Puedo, pero no quiero. 
Por cierto, ¿qué tal está la niña? Abrígala que hace frío.
Tranquila, hago bien mi trabajo de ‘padre’

Levanté mi mirada del móvil al ver cómo Harry se sentaba a mi lado. Miraba fijo la televisión.

-          No lo recuerdo –dijo. Giró su cabeza para mirarme.

-          Pues lo hiciste.

-          Lo siento –dijo dudoso. Sonreí sarcástica.- ¿Se lo has contado? –dijo mirando hacia mi móvil. Negué con la cabeza.- ¿Por qué?

-          Deberías ser tú quien lo hiciera ya que se supone que sois amigos. No pienses que te seguí Harry, no dudé un solo segundo, y por supuesto no pienses que lo volverás a hacer, anoche fue un tortazo, la próxima dejaré tu ojo morado –le aclaré enfadada. Estaba por levantarme.

-          Pero ____ -dijo haciendo que me sentase.- ¿Por qué lo hice? –fruncí el ceño.

-          ¿Debería saberlo?

-          Sí. Tú me besaste, si no recuerdo mal te dije que me confundiste y que estabas jugando. ¿Qué pasa si juego yo?

-          Así que sí sabías lo que hacías.

-          No –negó rotundamente.- No lo sabía, no lo hubiese hecho consciente pero ¿qué pasaría si lo hubiese hecho bien, sin haber estado bebido, sabiendo cómo hacerlo? –no me miraba.

-          Nada –contesté incrédula.

-          ¿Segura? –preguntó.

-          Por supuesto –contesté ahora tranquila. Llené mis pulmones de aire- ¿Sabes qué? Te molesta algo de todo esto, estás celoso de Zayn pero no de la manera que creía, ni de la que tú puedes creer. Tú no me quieres Harry, no de esa forma, sólo te molesta que pase más tiempo con él porque antes no me separaba de ti y estás celoso de que busque cobijo en él ahora. –Me miraba fijo pero tras un segundo retiró su mirada de la mía.

Un silencio invadió la sala. Sólo quería que la confianza con la que había dicho eso estuviese en mí, que de verdad fuese así y que él se diese cuenta de ello. Quería poder hablar con él como antes, poder abrazarle sin sentirme incómoda, poder besar a mi novio sin miedo de que mi mejor amigo se sintiese dolido o poder estar con mi mejor amigo sin miedo de que mi novio se sintiese traicionado. Eso es lo que quería.